Mostrando entradas con la etiqueta pasta y arroz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pasta y arroz. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de abril de 2011

Risotto de parmesano


 Para el cumpleaños de mi marido fuimos a comer a un asador y él pidió de primer plato éste risotto. Nos gustó mucho el sabor y lo suave de su textura, aunque llenaba mucho.
Rápidamente me puse a investigar y a la semana siguiente me lancé a hacerlo.
La elaboración es muy "mimosa" (has de estar pendiente y removiendo sin parar) pero la diferencia vale la pena y es que, casero, a parte de estar más rico es mucho más ligero.


Ingredientes:
- arroz (2 puñados por persona)
- 1 L. de caldo vegetal
- 50 gr. de mantequilla o margarina
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 100 gr. de parmesano rallado
- 2 quesitos tipo santé o la vaca que ríe
- perejil
- sal

Elaboración:
En una cazuela derretimos la margarina y rehogamos la cebolla y el ajo bien picados.
Echamos el arroz y condimentamos (yo añadí en ese momento el perejil, pero también lo puedes echar al final).
Normalmente se añadiría el vino y se dejaría reducir, pero nosotros lo haremos sin, queda genial y así es apto para todos.
Una vez tenemos todo mezcladito consiste en ir echando cucharón a cucharón de caldo para que el arroz lo vaya absorviendo poco a poco y suelte el almidón que le hace coger esa textura tan melosa. Por lo tanto el procedimiento será: echamos un cucharón de caldo y removemos hasta que el arroz empiece a quedar seco, momento en que echaremos otro y así sucesivamente.
La duración de este proceso dependerá de la cantidad y el tipo de arroz empleado, nosotros para 7 puñados de arroz de grano largo tardamos unos 35 minutos y tuvimos que añadir agua porque el caldo nos quedó corto.
El arroz ha de quedar al punto, ni duro ni pasado, porque entonces se hace una masa incomible. Para saber cuándo retirar del fuego vamos probando de vez en cuando, así no habrá lugar a dudas.
Cuando esté a punto de terminar, aquello que decimos: "cinco minutos más y listo" añadimos los quesitos y el parmesano, también podemos añadir algo más de margarina, pero nos quedaría más aceitoso.
Removemos hasta que se hayan derretido los quesitos, rectificamos si hiciera falta de sal y listo.

viernes, 8 de abril de 2011

Pasta fresca a la carbonara (de nata)


Ayer fuimos como las locas al Lidl y ahí estábamos antes de que abrieran las puertas, con los niños en las mochilas y los ojos pegados de legañas.
Y es que salía a la venta la máquina para hacer pasta y ni yo ni los que me han encargado que les lleve una para ellos también, no queríamos dejar escapar esta ocasión. Me ha costado 19,95 € y obviamente a la que he tenido un huequecito en la mañana me he puesto a estrenarla.

En cuanto a la salsa carbonara, la auténtica se hace con huevo crudo, pero como no nos podemos fiar demasiado y menos con los niños pequeños, yo la he hecho con nata.

Quería hacer un último inciso y es que muchas de mis recetas son para vegetarianos y no he especificado que son para ovo-lácteo-vegetarianos, que es la dieta que mayoritariamente seguimos en casa (igual que la que está a dieta que come sano entre semana y se da caprichos el fin de semana, nosotros somos ovo-lácteo-vegetarianos entre semana y comemos carne y pescado el fin de semana, eso si, no se lo digáis a mi marido porque creo que no se ha dado cuenta)


Ingredientes para la masa:
- 3 huevos grandes
- 300 gr. de harina
- una pizca de sal
- un chorrito de aceite de oliva

Ingredientes para la salsa:
- 200 ml. de nata para cocinar
- 200 gr. de queso graso (en mi caso mozzarella)
- pimienta
- sal

Elaboración:
En la cubeta de la panificadora (o a mano) introducimos los huevos batidos y el resto de los ingredientes. Seleccionamos el menú de masa para pasta (15 minutos solo amasado) y dejamos reposar dentro de la cubeta durante una media hora.


Montamos el cortador de pasta y alisamos empezando por el grosor máximo y reduciendo a cada pasada o a cada dos pasadas. Pasando por último el 5 queda bastante bien, pero se podría hacer aun más fino.
Hacemos bolitas con la masa, las enharinamos y las pasamos por la máquina. Para que no se nos pegue o se nos rompa estaremos pendientes de que la tira que tenemos de pasta esté con suficiente harina por encima, rectificando cada vez que haga falta.


Cuando tengamos el grosor deseado cambiamos la manivela de anclaje y la introducimos en el de tagliatella o el de spaghetti, según el grosor con el que queramos que quede el corte de la pasta.
Cortamos y ponemos la pasta a secar colgada y separada para que no se pegue.


Para la salsa, ponemos en un bol la nata líquida, sal y pimienta al gusto y el queso rallado, mezclamos bien y lo dejamos para cuando tengamos la pasta hervida.
En una olla con agua salada hirviendo echamos la pasta y la dejamos dos minutos (se hace enseguida). Escurrimos y sin dejar que se enfríe la metemos en el bol para mezclarla con la salsa, así el queso se deshace y queda muy cremoso.
Servimos y espolvoreamos con un queso seco en polvo (eso para los muy queseros, como nosotros).


miércoles, 30 de marzo de 2011

Pasta con salsa de brócoli y nueces





Esta receta la empecé a hacer buscando la manera de camuflarle a mi marido el brócoli (que no le gusta para nada)

Ingredientes:
- Un ramillete de brócoli
- 2 puñados de pasta por persona
- 2ml. de nata para cocinar
- 1 cebolla picada
- 1 o 2 dientes de ajo picados
- zumo de 1 limón
- 25 gr. de nueces por persona
- nuez moscada rallada
- pimienta
- sal
- aceite de oliva

Elaboración:
Por un lado separamos el brócoli y lo cocinamos. Yo lo hago al vapor pero también se puede hervir.
Por otro ponemos la pasta (en esta ocasión, macarrones) a hervir en agua salada.
En una sartén (o en la cubeta de la fussioncook con tapa abierta) ponemos un poco de aceite de oliva y cuando caliente añadimos el ajo y la cebolla, salamos y dejamos que poche.
Cuando la cebolla esté transparente mezclamos la nata líquida, salpimentamos y echamos nuez moscada al gusto. Ponemos el zumo de limón, damos unas vueltas y dejamos que se haga un poco.
Cuando tengamos el brócoli lo escurrimos y lo echamos a la salsa que estamos preparando.


Removemos y chafamos con la cuchara de palo hasta que el brócoli se desmigaje por completo. Rectificamos de sal. La salsa quedará con un aspecto asi:


 Por último, escurrimos los macarrones y los mezclamos bien con la salsa en la misma cubeta (o en la olla donde los hemos cocido).
Acompañado de un buen queso en polvo ya podemos servirlo y disfrutar.